Los límites en las relaciones humanas

Los límites son necesarios para cualquier relación.

Poner un límite en una relación humana es una acción similar a establecer de forma explícita y respetuosa las conductas que podrán ser aceptadas y las que no.

Es una acción similar a la que ejerce quien rodea con una cerca el territorio que ocupa su propiedad, sólo que en el caso de las personas podrá existir una interacción siempre y cuando no se irrespeten las normas.

Aunque no siempre colocar límites suele ser de las acciones más populares, en vista de que pueden desagradar un poco, es una especie de garantía para desarrollar relaciones humanas saludables.

En muchas ocasiones las personas se niegan a colocar límites por temor a ofender a otros o a dañar las relaciones pero no hay conducta más sana siempre que se aplique de manera constructiva.

¿Cómo establecer límites de manera apropiada?

Muchas personas son temerosas de ejercer este tipo de acciones por temor a que sean malinterpretadas o a dar una impresión equivocada.

Es bastante común dentro de muchas culturas que valores, como la honestidad, sean severamente condenados lo cual tiende a confundir el acto de establecer los límites con el desprecio o la falta de cortesía.

Estas son concepciones erradas ya que es completamente posible establecer límites en una relación humana de cualquier naturaleza de manera cortés y respetuosa.

Siempre que al momento de establecer los límites se haga uso de un lenguaje adecuado, esto no desencadenará ninguna clase de mal entendido.

En todo caso es más sensato y sencillo demarcar un límite a tener que atravesar por episodios de ira tras experimentar cómo una persona traspasa líneas que nunca debieron ser cruzadas.

Estas son situaciones que pudieron evitarse con tan sólo haber entablado una conversación asertiva en la que se aclarara aquello que no se estaba dispuesto a permitir bajo ninguna circunstancia.

La asertividad es clave para el buen funcionamiento de las relaciones humanas y es la mejor opción al momento de establecer los límites.

Ser asertivo es expresar de manera cortes y respetuosa hacia la otra persona aquello que le molesta o que definitivamente no puede aceptar en vista de que son conductas o actitudes desagradables.

Motivos para no establecer límites

Soledad

Las personas se niegan a colocar límites de forma consciente o inconsciente por diversos motivos que se asocian con  su filosofía de vida o con la ausencia de desarrollo personal.

  • Evitar el conflicto a toda costa

Para muchas personas evitar los conflictos es esencial porque aprendieron que esta era la manera ideal para mantener la armonía con el resto de las personas o por temor a ser aceptadas.

Lo cierto es que esta es una conducta destructiva puesto que en la medida en la que se concede prioridad al otro se descuida a sí mismo.

Si decide callar aun ante circunstancias que le afectan de forma directa por miedo a perder a la otra persona, se estará fallando a sí mismo.

La cuestión acá es que para evitar el conflicto afuera lo mantiene dentro de sí.

Sin importar el origen de estas conductas, es importante sustituirlas por otras que contemplen la propia salud mental, así como el bienestar.

  • Sentimientos de culpa

En muchas ocasiones las personas, sin darse cuenta, menosprecian a los otros con algunas conductas específicas.

Sucede en todo tipo de relaciones donde los individuos de forma abierta se niegan a colocar un límite hacia la otra persona por no causarles malestar.

Estos comportamientos, lejos de ayudar a las personas o de contribuir al mejoramiento de las relaciones, las deterioran en la medida en que desaparecerán valores como el respeto y la honestidad.

  • Desconexión consigo mismo

Uno de los factores que pueden conducir a la imposibilidad de establecer límites es el poco conocimiento de sí mismo.

El no conocerse y saber a cabalidad lo que quiere, lo que le gusta, lo que no y lo que definitivamente no aceptaría es un obstáculo al momento de definir los límites en las relaciones con otras personas.

Una de las principales condiciones para saber los límites parte del autoconocimiento.

  • Amor propio
Bienestar

La autoestima ocupa un lugar fundamental en el momento de demarcar límites; es necesario que la persona se quiera a sí misma lo suficiente como para decir hasta acá permito esta cosa o la otra.

El sentido de valía crea una especie de blindaje que permite a las personas dar a conocer sus límites a los otros aun cuando ello conlleve al riesgo de no ser aceptado.

Por el contrario, la ausencia de autoestima sirve como freno para que las personas hablen abiertamente de lo que está permitido, lo que les gusta y lo que les desagrada.

La persona con una autoestima baja sentirá miedo a ser rechazado si se muestra tal y como es ante los demás y exige un buen trato para sí mismo.

La autoestima sana permite que el individuo se respete a sí mismo como ser humano integral, así como a los valores propios (respeto, honestidad) como a los de las otras personas.

Ventajas de los límites

Uno de los secretos para el buen funcionamiento de las relaciones entre seres humanos son los límites.

Los límites son necesarios en todos los ámbitos de la vida porque protegen la integridad de los otros.

Cuando las personas se relacionan entre sí y evitan traspasar los límites, estas interacciones se caracterizan por la armonía y la cordialidad.

En el caso contrario, se presentan relaciones en las que existen dos (2) caras de la moneda, la del individuo abusivo y la del que soporta todo por temor al conflicto, a quedarse solo o al rechazo.

Los límites conllevan a que exista un respeto mutuo e igualdad de condiciones donde ninguna persona debe sacrificar sus necesidades propias por las ajenas, lo cual contribuye al bienestar.

Esto da cabida a relaciones saludables, libres de dependencia emocional, colmadas de cordialidad, honestidad y respeto.

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