Síntomas y causas de los trastornos de la personalidad

Las personas que padecen un trastorno de la personalidad a menudo ni siquiera conocen lo que puede suponer. Por eso es necesario que un psicólogo sea quien haga el diagnóstico, ya que son muy variados los tipos que hay como veremos a continuación.

¿Qué es la personalidad y qué son los trastornos de la personalidad? 

La personalidad es el conjunto de un grupo específico de rasgos, estilos de comportamiento y patrones que conforman nuestro carácter o individualidad. La forma en que percibimos el mundo, nuestras actitudes, pensamientos, sentimientos y emociones son parte de nuestra personalidad.

Aunque piensan que sus comportamientos son «normales» o «correctos», las personas con trastornos de mala adaptación tienden a tener una visión estrecha del mundo y les resulta difícil participar en actividades sociales.

Las personas con personalidades saludables pueden hacer frente a las tensiones normales y no tienen problemas para entablar relaciones con la familia, los amigos y los compañeros de trabajo. Pero, ¿qué son exactamente los trastornos de la personalidad?

¿Qué son los trastornos de la personalidad?

Aquellos que luchan con un trastorno de personalidad tienen grandes dificultades para tratar con otras personas. Suelen ser inflexibles, rígidos e incapaces de responder a los cambios y exigencias de la vida.

Incluso si sienten que tienen comportamientos «normales» o «correctos», las personas con trastornos de personalidad tienden a tener una visión estrecha del mundo y, como ya se mencionó antes, tienen dificultad para participar en actividades sociales.

Cómo reconocer un trastorno de personalidad

Un trastorno de la personalidad debe cumplir con varios criterios. Está profundamente arraigado, es un modelo inflexible de relacionarse, de percibir y causa una angustia profunda o deterioro del funcionamiento del comportamiento.

Los trastornos de la personalidad son generalmente reconocibles desde la adolescencia o incluso antes. Luego continúan a lo largo de la edad adulta, volviéndose menos notorios durante la mediana edad.

¿Cuáles son las causas de los trastornos de personalidad?

Algunos expertos creen que los eventos que ocurren en la primera infancia ejercen una fuerte influencia en el comportamiento de la vida a seguir, otros indican una predisposición genética de las personas a estos trastornos. En algunos casos, sin embargo, los hechos ambientales y el estrés ambiental pueden causar trastornos de personalidad en una persona que ya es genéticamente vulnerable.

Tipos de síntomas de trastornos de la personalidad

Hay muchos trastornos de personalidad identificados formalmente, cada uno con su propio conjunto de comportamientos y síntomas. Muchos de estos se dividen en tres categorías o grupos diferentes:

  • Grupo A: comportamiento extraño o excéntrico y paranoico.
  • Grupo B: comportamiento dramático, emocional o errático y falta de altruismo.
  • Grupo C: comportamiento temeroso y ansioso.

Hay muchos tipos de trastornos de la personalidad para los que se enumeran a continuación los principales.

Grupo A

Trastorno esquizoide de la personalidad

los esquizoides son introvertidos, aislados, solitarios, emocionalmente fríos y distantes y además, tienen una forma de introversión muy marcada. A menudo están absortos en sus propios pensamientos, sentimientos y tienen miedo de la cercanía y la intimidad con otras personas. Por ejemplo, una persona que padece una personalidad esquizoide tiende a soñar despierto mucho, lo que limita su practicidad.

Trastorno de personalidad paranoica

La característica clave de este tipo de trastorno de la personalidad es interpretar las acciones de los demás como amenazantes o deliberadamente degradantes. Las personas con trastorno de personalidad paranoica son cautelosas, no perdonan, propensas a arrebatos y agresiones sin justificación y perciben a los demás como infieles, desleales, condescendientes o engañosos. Este tipo de persona también puede ser celosa, retraída y puede parecer emocionalmente «fría».

Trastorno esquizotípico de la personalidad

Estas personas pueden tener formas extrañas o extravagantes de hablar o vestirse y las creencias y los pensamientos extraños, extravagantes o paranoicos son comunes. Las personas con trastorno esquizotípico de la personalidad tienen dificultades para establecer relaciones y sufren de ansiedad extrema en situaciones sociales. 

Pueden reaccionar de manera inapropiada o no reaccionar en absoluto durante una conversación que tienden a iniciar por sí mismos. También muestran signos de «pensamiento mágico», diciendo que pueden ver el futuro o leer la mente de otras personas.

Grupo B

Trastorno de personalidad antisocial

Los individuos con trastorno antisocial de la personalidad suelen causar conflictos con los demás e ignoran las reglas normales de comportamiento pro social. Estos individuos son impulsivos, irresponsables e insensibles. Generalmente, la personalidad antisocial conduce a historias de problemas legales, debido a comportamientos belicosos e irresponsables, a relaciones agresivas y violentas. 

No muestran respeto por los demás y no sienten remordimiento por los efectos de su comportamiento en los demás. Estas personas tienen un alto riesgo de abuso de sustancias, especialmente tienen riesgo de alcoholismo, ya que les ayuda a aliviar la tensión, la irritabilidad y el aburrimiento.

Trastorno límite de la personalidad 

Las personas con trastorno límite la personalidad son inestables en varias áreas, como lo son las relaciones interpersonales, comportamiento, estado de ánimo y autoimagen. Tienen cambios de humor repentinos y extremos, relaciones interpersonales tormentosas, una autoimagen inestable y fluctuantes además de realizar acciones impredecibles y autodestructivas. Estos individuos generalmente tienen grandes dificultades con su sentido de identidad. 

A menudo experimentan un concepto de mundo extremo y visualizan a los demás como «todo bien» o «todo mal». Una persona con personalidad límite a menudo desencadena un miedo al abandono que conduce a una dependencia excesiva de los demás. Estas personas utilizan gestos suicidas recurrentes para llamar la atención o manipular a otros con acciones impulsivas, sentimientos crónicos de aburrimiento o vacío.

Trastorno narcisista de la personalidad

Quienes tienen una personalidad narcisista tienen un sentido exagerado de su propia importancia, están absortos en fantasías de éxito ilimitado y buscan atención constante. La personalidad narcisista también es hipersensible al fracaso. Propensas a cambios extremos de humor entre la auto admiración y la inseguridad, estas personas tienden a explotar las relaciones interpersonales. 

Trastorno de personalidad histriónica 

El trastorno histriónico de la personalidad se caracteriza por una búsqueda constante de atención, una alta reacción emocional y una fuerte sugestión. Una persona con esta condición tiende a dramatizar situaciones que pueden comprometer las relaciones personales y conducir a la depresión.

Grupo C

Desorden de personalidad evasiva

La personalidad evasiva es a menudo hipersensible al rechazo y las personas que la sufren no están dispuestas a interactuar con los demás si no están seguras de ser apreciadas. Sufren de angustia social excesiva, timidez, miedo a las críticas y evitan actividades sociales o laborales que impliquen contacto interpersonal. 

Tienen miedo de decir algo porque creen que los demás lo consideran una estupidez y se sienten muy heridas por la desaprobación de los demás. Las personas con trastornos de la personalidad por evitación pueden no tener relaciones cercanas fuera de su círculo familiar, incluso si quisieran, y se sienten molestas por su incapacidad para relacionarse bien con los demás.

Trastorno de personalidad dependiente 

Las personas con trastorno de personalidad dependiente pueden presentar un modelo de comportamiento dependiente y sumiso, además de delegar en otros para que tomen decisiones por ellos, porque necesitan tranquilidad y consejos constantes. También son fácilmente heridos por las críticas o la desaprobación. 

Se sienten incómodos e indefensos si están solos, y devastados cuando terminan una relación cercana. Tienen un gran miedo al rechazo y suelen carecer de confianza en sí mismos, por lo que las personas con personalidad dependiente rara vez inician proyectos o hacen cosas de forma independiente. Este trastorno generalmente comienza en la edad adulta temprana y se diagnostica con más frecuencia en mujeres que en hombres.

Trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad

Los que tienen una personalidad compulsiva son concienzudos y tienen altos niveles de aspiración, pero luchan por la perfección. No satisfechos con sus éxitos, las personas con trastorno compulsivo de la personalidad asumen cada vez más responsabilidades. Son confiables, ordenados y metódicos, pero su inflexibilidad a menudo los hace incapaces de adaptarse a circunstancias cambiantes. 

Las personas con personalidad compulsiva son muy cautelosas y todos los aspectos de un problema pesan, prestan atención a cada detalle y luchan por tomar decisiones y completar tareas. Cuando sus sentimientos no están bajo un control estricto, los eventos pueden ser impredecibles y tienen que depender de los demás, incluso si a menudo sufren una sensación de aislamiento e impotencia.

Ayuda profesional para este tipo de problemas

Cuando determinadas características se llevan al extremo, cuando perduran en el tiempo y cuando interfieren en el funcionamiento saludable de las relaciones sociales, es necesario profundizar. Se recomienda una evaluación de diagnóstico realizada por un médico o un profesional de la salud mental con licencia.

Tratamiento y terapias de los trastornos de la personalidad

Hay muchos tipos de ayuda disponibles para diferentes trastornos de la personalidad, y el tratamiento puede ser individual, grupal o mediante terapia familiar sistémica. Los medicamentos, también recetados por un especialista, pueden ser útiles para aliviar algunos de los síntomas de los trastornos de la personalidad, como lo pueden ser los síntomas de ansiedad y percepciones.

La psicoterapia para pacientes con este tipo de problemas se centra en ayudar a ver los conflictos inconscientes que contribuyen o provocan sus síntomas. La terapia psicológica también ayuda a las personas a ser más flexibles y tiene como objetivo reducir los comportamientos que interfieren con la vida cotidiana.

Gracias a la psicoterapia, las personas con trastornos de la personalidad pueden reconocer mejor los efectos de su comportamiento en los demás. Las terapias conductuales y las terapias cognitivas se centran en resolver los síntomas o rasgos característicos del trastorno. Algunos ejemplos pueden ser la incapacidad de tomar decisiones importantes en la vida o la incapacidad de iniciar relaciones.

¿Existen tratamientos para combatir los trastornos de la personalidad? 

Cuanto más aprendas sobre este tipo de trastorno, más comprenderás que son enfermedades reales, que tienen causas y tratamientos, por lo que las personas pueden mejorar con el cuidado adecuado. Al buscar información, puedes reconocer los signos y síntomas de un trastorno de personalidad y ayudarte a ti mismo o a alguien que conoces a vivir una vida más plena y saludable.

A menudo, las personas que padecen estos trastornos nunca admitirán su condición porque suelen pensar que se están comportando dentro de lo normal. Depende de las personas que la rodean ayudarla y llevarla a terapeutas profesionales. Con tacto y delicadeza, el amor familiar puede hacer grandes cosas.

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