Psicología positiva

Persona feliz

La psicología positiva se enfoca en el estudio de todas aquellas emociones consideradas como positivas, las cuales inciden sobre el bienestar emocional de los individuos.

Se trata de una nueva perspectiva con respecto a lo que tradicionalmente ha sido el objeto de estudio de la psicología, que gira en torno a todo el conjunto de elementos que producen malestar y la recuperación de los sujetos.

Entre ellos, las patologías y todas las emociones de naturaleza negativa como la ira, la tristeza y el miedo que se consideran como una fuente de malestar emocional para los individuos.

Cabe destacar que el enfoque propuesto por la psicología positiva no es excluyente en el sentido de que por reconocer las emociones constructivas, por así decirlo, no deja de considerar aquellas que han ocupado desde siempre su objeto de estudio.

Contenido

Objeto de estudio

El estudio científico de las emociones positivas y su incidencia en la salud mental, así como en el estado de bienestar, fue propuesto por Martin Seligman en el año 1.998 al ser elegido como presidente de la Asociación Americana de Psicología (APA).

Cabe destacar que no era la primera vez que se pretendía realizar un estudio que incluyese a las emociones positivas, ya que algunos representantes de la psicología humanista como Abraham Maslow habrían hecho una referencia anterior a la importancia de incluir este enfoque en el estudio.

La diferencia de las propuestas realizadas por la psicología humanista y la psicología positiva es que la última se centró en el empleo de una rigurosa metodología científica para llevar a cabo los estudios.

La psicología positiva tiene como objeto de estudio a todo el conjunto de elementos saludables que a los individuos les conducen a construir una vida llena de felicidad a pesar de las adversidades que el camino les pudiese presentar.

Metas

Entre estos elementos, Seligman señaló a las emociones de naturaleza positiva como la alegría, así como el “estudio científico de las experiencias positivas, los rasgos individuales positivos, las instituciones que facilitan su desarrollo y los programas que ayudan a mejorar la calidad de vida de los individuos mientras previene o reduce la incidencia de la psicopatología.” (Contreras & Esguerra, 2.006)

La propuesta del precursor de la psicología motivó múltiples estudios enfocados en los rasgos positivos de los individuos, en sus fortalezas y capacidades que les permiten superar de manera exitosa los reveses de la vida y mantener una concepción positiva de la vida.

La psicología positiva, a pesar de que se enfoca en los aspectos positivos y en cómo las personas pueden hacer que perduren, no deja de lado a las patologías.

Por el contrario, concede gran relevancia al desarrollo de los conocimientos en el campo como un modo de prevenir ciertas patologías y mejorar estados de ánimo caracterizados por el malestar.

Según la concepción de la psicología positiva sobre la felicidad, este estado puede verse influenciado por diversos factores, entre ellos el carácter, rasgo fijo de la personalidad.

El carácter se forma en los individuos a través del temperamento, el cual aparece desde el nacimiento y en gran medida es hereditario, por ende, es un rasgo del comportamiento.

En lo referente a la concepción de felicidad, esta se verá afectada en un 50% por la capacidad del individuo para aceptar o superar eventos con características negativas.

Algunas personas muestran una rápida adaptación a los cambios y los asumen como nuevos desafíos o como una oportunidad para la resolución de nuevos desafíos mientras que otros se derrumban y les cuesta recuperarse a nivel emocional.

Por otra parte, otro de los elementos que influyen sobre la felicidad, aunque en un menor porcentaje (10%), se refiere al conjunto de sucesos que a una determinada persona le haya tocado vivir.

En muchas ocasiones, ciertas situaciones de acuerdo a su significado para el individuo o a la intensidad pueden interferir de forma negativa o positiva sobre la vida en general y la concepción de la misma.

El 40% restante se corresponde con todas las acciones que las personas emprenden de forma cotidiana para alcanzar la felicidad o mantener las emociones negativas.

Felicidad

Las variables empleadas para alcanzar el estado de bienestar, aunque difieren de una persona a otra, representan una interrogante de gran relevancia para la psicología positiva.

Se trata de determinar por medio de los estudios y en un futuro qué son esas cosas o acciones que las personas emprenden para mantenerse en estado de bienestar.

Importancia de las emociones positivas

Las emociones positivas contribuyen en gran medida al desarrollo de los individuos en diversos niveles, entre los que destacan las habilidades sociales, físicas e intelectuales.

Por otra parte, se ha comprobado por medio de diversos estudios que los estados de ánimo positivos influyen de forma determinante sobre la recuperación de la salud.

En personas con enfermedades terminales los sentimientos positivos y las fortalezas como el optimismo y la esperanza han logrado concederles mejor calidad de vida y les han proporcionado longevidad.

Seligman, así como otro grupo de exponentes de la psicología positiva, se enfocaron en el estudio de las fortalezas humanas como rasgos distintivos que conceden a los individuos ciertas ventajas.

Las fortalezas son características de la personalidad sobre las que se debe hacer énfasis para alcanzar y conservar el bienestar emocional, entre ellas cabe destacar: El optimismo, la resiliencia, la perseverancia, las habilidades para fluir, entre otras.

“Según Seligman, existen tres dimensiones de la felicidad que pueden ser cultivadas: Vida placentera, buena vida y vida significativa.” (García, 2017)

Autorrealización
  • Vida placentera:

La idea de una vida placentera para Seligman gira en torno a una búsqueda constante por obtener placer de cualquier actividad que se realice, se trata de incluir el disfrute.

Asimismo el enfoque reside en que los individuos trabajen por incrementar los alcances y la duración de estas emociones positivas y la importancia de centrar la vida en el momento presente, aquí y ahora.

  • Buena vida:

La noción de la buena vida parte del descubrimiento de las fortalezas y las virtudes y de trabajar en el reforzamiento de esos aspectos positivos como herramienta para alcanzar el bienestar.

Seligman llamó a este estado flow, que en español significa fluir y se produce en cuanto la tarea que la persona realice le agrada de tal forma que deja de notar el paso de las horas y no podrá desviar su atención de aquella actividad.

  • Vida significativa:

Se encuentra relacionada con el empleo eficaz de las fortalezas y virtudes de los individuos en acciones que conlleven la obtención de un bien para otras personas.

Referencias

Contreras, F & Esguerra, G. (2.006). Psicología positiva: una nueva perspectiva en psicología. Diversitas. Recuperado de pepsic.bvsalud.org

García, C, A. (2.017). Psicología positiva: Qué es y cómo aplicarla en diferentes entornos. Un manual útil. CogniFit. Recuperado de https://blog.cognifit.com

Hervas, G. (2.009). Psicología Positiva: Una introducción. Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado. Recuperado de https://www.researchgate.net

Deja un comentario